¿Qué cambia con el nuevo plan antitabaco que ha aprobado Sanidad? | Sociedad

España tiene desde este viernes una nueva estrategia contra el tabaquismo que deberá aplicarse desde ahora y hasta 2027. El Ministerio de Sanidad ha aprobado un plan que, a priori, no contaba con el respaldo de la mayoría de las comunidades autónomas, pero que finalmente ha salido adelante con el consenso de todas y que marcará el rumbo de una serie de normativas. Entre otras cosas, ampliará los espacios sin humos, subirá impuestos y equiparará legalmente al tabaco las nuevas formas de fumar (como vapeadores o cigarrillos electrónicos), que ahora se comercializan sin casi restricciones.

En lo inmediato nada cambia, el plan no es normativo. Lo que hace es abrir la puerta a futuras acciones que comenzarán a aplicarse desde este mismo año y trazar un camino. El empaquetado genérico para los paquetes será una de las más inmediatas, según declaraba el director de Salud Pública, Pedro Gullón, a EL PAÍS. Otras, como la ampliación de espacios libres de humos, requieren un trámite legislativo más largo. Estas son algunas de las principales cuestiones que el nuevo plan abre:

¿Se prohibirá fumar en terrazas?

La prohibición de las terrazas ha sido el mayor debate social y mediático en torno al plan, pese a que es algo que no recoge de forma explícita. Una primera versión, de 2021, sí mencionaba estos ámbitos, pero en el documento que se va a aprobar se limita a enunciar que se deben ampliar los espacios sin humo, sobre todo a lugares compartidos y, especialmente, en los que haya personas vulnerables. La intención de Sanidad es prohibir fumar en las terrazas para dejar de ver normal el hábito y evitar que el humo de segunda mano perjudique a los que están alrededor, algo que se ha demostrado nocivo. Pero esto se plasmará en una ley que tiene que pasar por un Congreso muy fragmentado, así que nadie sabe cómo quedará esa norma.

¿Habrá prohibiciones en ámbitos privados, como vehículos o domicilios?

Esto va a resultar todavía más difícil, por la controversia que suscita. El ministerio está dispuesto a entrar en el debate, sobre todo en el caso de la presencia de niños. Pero todo dependerá de lo que finalmente acuerden los grupos políticos en el Parlamento.

¿En qué otros ámbitos se prohibirá? ¿Conciertos, campus, playas…?

De nuevo, todo dependerá de la ley que se apruebe. Pero está sobre la mesa prohibir fumar en playas, parques (especialmente infantiles), ampliar perímetros en colegios y hospitales, campus universitarios o lugares donde las personas tengan que permanecer un tiempo, como marquesinas de autobús. También se estudiarán restricciones en lugares de mucha afluencia de público, sin que esté claro cuáles serán. Ahí podrían encuadrarse conciertos, festivales, manifestaciones, eventos deportivos al aire libre… En algunos de estos ámbitos, quizás no se prohíba, pero el plan anima a los ayuntamientos a promover iniciativas como playas libres de humos, que ya están en marcha en algunas poblaciones.

¿Qué es y para qué sirve el empaquetado genérico?

Es una medida que consiste en que la apariencia de todas las marcas de tabaco sean iguales. Normalmente, se hace primando las advertencias sobre la salud. El primer país en aplicarla fue Australia, en 2012, y desde entonces se han sumado más de una veintena. Varios estudios han evaluado la eficacia de esta medida y demostrado que este empaquetado baja el consumo y reduce la cantidad de nuevos fumadores.

¿Cuánto subirá el precio del tabaco?

La mayor parte del precio del tabaco son impuestos. En España suponen algo más del 79%, pero hay países, como Dinamarca, donde supera el 96%. Así que hay mucho margen de subida, aunque es algo que no está decidido y tendrá que ser consensuado con el Ministerio de Hacienda. El precio medio en España de una cajetilla es, según Tax Foundation, de 4,5 euros, algo menos que la media europea (5,4), pero muy inferior al de países como Irlanda (13,4) o Francia (10,2).

¿Cómo se regulará el vapeo?

Hasta ahora, el vapeo se vende prácticamente sin restricciones en cualquier tienda. Se puede promocionar en festivales o redes sociales y se ha convertido en la puerta de entrada a la nicotina de los más jóvenes. El plan propone imponer a todos estos nuevos productos las mismas limitaciones que tiene el cigarrillo convencional, que solo se puede comercializar en determinados espacios y cuya publicidad y promoción están prohibidas.

¿Quién tiene competencias contra el tabaco, el Gobierno o las comunidades?

Tanto Gobierno central como las comunidades tienen competencias contra el tabaquismo. Las inspecciones, por ejemplo, dependen de las autonomías, pero las grandes leyes tienen que hacerse a nivel nacional, así como los impuestos que determinan el precio de la cajetilla, que dependen del Ministerio de Hacienda.

¿Se han sumado todas las comunidades al plan?

Tras un tenso Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud, todas lo han apoyado, incluidas las del Partido Popular. Todas están de acuerdo en las grandes líneas, pero algunas recelaban de algunos aspectos concretos, como que no incluya memoria económica o que no sea más específica con los lugares libres de humo.

¿Apoyan las sociedades científicas el plan?

Todas las sociedades científicas y médicas a que han sido consultadas apoyan el plan. También las principales entidades que trabajan en el ámbito del tabaquismo, como el Comité Nacional de Prevención del Tabaquismo, la Asociación Española Contra el Cáncer o Nofumadores.org, que incluso se han dirigido a las comunidades autónomas para reclamarles que apoyen la estrategia.

¿Contempla ayudas para dejar de fumar?

Sí, uno de los objetivos es incrementar el porcentaje de personas exfumadoras con respecto a las que han fumado. Hay muchas medidas que ayudarán a esto (se sabe que lo hace la subida de impuestos o la restricción de zonas donde se puede fumar), pero el plan también pretende “garantizar el acceso dentro del Sistema Nacional de Salud a programas de cesación tabáquica” y “desarrollar actuaciones específicas de cesación para colectivos vulnerables y de especial interés”.

¿Qué otras medidas incluye?

El plan tiene cinco grandes metas: prevenir el inicio del consumo de tabaco y de los productos relacionados, fomentar el abandono del tabaquismo y facilitar la ayuda para dejar de fumar, reducir la exposición ambiental a las emisiones de tabaco y productos relacionados, promover la investigación aplicada y la monitorización en el control del tabaquismo, y potenciar la coordinación y el establecimiento de alianzas. Dentro de ellas se establecen 22 objetivos más concretos, como reducir por debajo del 7% la prevalencia de consumo diario de tabaco en los últimos 30 días en estudiantes de entre 14 y 18 años de ambos sexos, y por debajo del 20% la prevalencia diaria en jóvenes en el tramo de 15 a 24 años.

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