La nave con la que EE UU quería regresar a la Luna se desintegra contra la atmósfera terrestre | Ciencia

En esta ocasión, todo sí salió según lo previsto: la nave Peregrino de la compañía Astrobotic se ha desintegrado contra la atmósfera terrestre en algún punto al norte de Nueva Zelanda, sobre el Pacífico Sur, tras 11 días de viaje espacial. El módulo, que aspiraba a ser el primero de titularidad privada en posarse en la Luna, había despegado de Cabo Cañaveral (Florida, EE UU) el 8 de enero a bordo del nuevo cohete Vulcan. Pero unas horas después de su despegue, Astrobotic informó de una anomalía fatal en sus sistemas de propulsión que impedían lograr su objetivo con éxito. Como contaba con suficiente combustible para maniobrar, la empresa, la NASA y el Gobierno de EE UU decidieron destruir la nave contra la Tierra en lugar de dejarla vagando como chatarra espacial.

“Como se esperaba, Astrobotic perdió la señal de telemetría de la nave Peregrino a las 3:50 EST [21.50 del jueves, hora peninsular española]”, ha señalado en un comunicado. “Mientras que eso indica que el vehículo completó su reentrada controlada sobre aguas abiertas a las 4:04 EST [22.04 hora peninsular española], esperamos confirmación independiente de organizaciones gubernamentales”. Telescopios en Australia y en Emiratos Árabes captaron el movimiento del artefacto acercándose a la Tierra, pero a esta hora de la mañana del viernes no había imágenes del fogonazo esperable al chocar contra la atmósfera.

“El equipo ha estado monitoreando continuamente nuestro análisis de reingreso con la NASA”, aseguró Astrobotic en un comunicado el jueves, “que indica una trayectoria de reingreso sobre el área indicada, sin que se espere ningún peligro”. “Un reingreso seguro es nuestra máxima prioridad”, explicaba la empresa, por lo que el equipo desarrolló una maniobra en dos pasos para establecer la trayectoria hacia el Pacífico Sur utilizando sus motores principales. “Los procedimientos que ejecutó el equipo fueron para minimizar el riesgo de que los restos alcanzaran tierra”, aseguró Astrobotic, que permaneció en comunicación con las autoridades y con la NASA, agencia espacial con la que ofrecerá una rueda de prensa el viernes.

Antes de realizar estas maniobras, el Peregrino se hizo un videoselfi con la Tierra de fondo cuando estaba a pocos kilómetros de su final.

La misión Peregrino 1, el primer aterrizador estadounidense desde la era Apolo, forma parte de un nuevo programa de lanzamientos realizados por compañías privadas con el apoyo de la NASA. Vendrán más de estos lanzamientos público-privados en los próximos meses, tanto con Astrobotic como con otras compañías, como Intuitive Machines (de Houston), que lanzará un módulo de aterrizaje lunar a bordo de un cohete de SpaceX en febrero.

Todos los aparatos que viajan a bordo de la nave, de distintas instituciones de todo el mundo, se han perdido con la nave. Había herramientas de la NASA, pero también viajan otros objetos más controvertidos: los restos mortales de decenas de humanos enviadas por la compañía de entierros espaciales estadounidense Elysium Space, como las de tres presidentes de Estados Unidos: George Washington, Dwight D. Eisenhower y John F. Kennedy. Todos esos restos se vaporizaron con el Peregrino.

La carga de la misión ‘Peregrino 1’, en una imagen cedida por United Launch Alliance.ULA

Este revés se produce en medio de una intensa carrera espacial hacia la Luna que muestra cómo el eje ganador se desplaza hacia nuevos actores. EE UU lleva sin posarse en la Luna desde hace cinco décadas, Rusia estrelló su nave hace unos meses y los intentos privados de los últimos años, de Israel y Japón, también fracasaron. Mientras tanto, en la última década, China ha aterrizado con éxito tres aparatos y la India acaba de conseguirlo. Japón lo intenta de nuevo este mismo viernes, y si tiene éxito, se convertirá en el quinto país en realizar un aterrizaje suave en la Luna, tras la Unión Soviética, EE UU, India y China.

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