La Junta andaluza restringe el consumo de agua en Málaga a 160 litros por persona y día | Clima y Medio Ambiente

La Junta de Andalucía ha limitado este viernes el consumo de agua en la provincia de Málaga, zona con más restricciones y cortes de suministro de toda la región, debido a la sequía. El comité de gestión ha decretado un gasto máximo de 160 litros diarios por habitante en la capital malagueña, la Costa del Sol y la zona de la Axarquía, por lo que la medida afecta ya a toda la provincia.

La decisión se ha tomado después de que la falta de lluvia y la ausencia de previsión de precipitaciones para los próximos meses den un panorama sombrío: los embalses puedan quedarse vacíos a finales de año. Si 2023 fue el año natural con menos lluvia para Málaga desde que hay registros —1961— en lo que va de año hidrológico, que arrancó en octubre, solo ha caído un tercio de la media. Esta situación se ha repetido en las últimas cinco temporadas, según los datos ofrecidos por la Administración andaluza. También se ha establecido una reducción del 20% en el uso industrial del agua.

La decisión se ha tomado esta mañana en una reunión del Comité de Gestión de la Sequía de las Cuencas Mediterráneas Andaluzas celebrada precisamente en Málaga. La restricción ha llegado, casualmente, en el día más lluvioso que se recuerda en muchos meses, que ha dejado hasta 80 litros por metro cuadrado en zonas de la Serranía de Ronda. Una buena noticia, pero no suficiente para una provincia que sufre la sequía de manera severa, y cuyos embalses se encuentran al 15,6% de capacidad, con el de La Viñuela —el más grande de la provincia— al límite, con apenas un 7,5% de agua embalsada: solo contiene 12 hectómetros de los 164 que puede albergar, según los datos de la Red Hidrosur.

Los primeros cortes de suministro ya arrancaron en la comarca de la Axarquía durante el verano, con cortes de agua nocturnos que aún mantienen 15 localidades que suman unos 150.000 habitantes. Todo el litoral fue limitando también los posibles usos. Hoy ya se prohíbe la utilización de agua potable para baldeo de calles, llenado de piscinas privadas, riego de jardines, parques públicos y privados, campos de golf, lavado de coches fuera de los establecimientos autorizados, fuentes ornamentales que no dispongan de circuito cerrado de agua, duchas y surtidores públicos. “Estamos ante una situación extrema y no se trata de alarmar, sino de ser realistas”, advirtió ya a principios de año el presidente andaluz, Juan Manuel Moreno, que explicó que hacían falta 30 días de lluvia continuada como mínimo para evitar las restricciones en toda la comunidad en verano.

“La Junta de Andalucía será la encargada de medir el volumen a la entrada de los depósitos de cabecera municipales o en las tomas de red colectiva y podrá adoptar las medidas de limitación en origen de caudal que sean necesarias en caso de superación”, avisa la Administración. Y fija en 160 litros diarios el límite por ciudadano en los municipios que están regulados directamente por ella, pero también en aquellos sin regulación, como la zona del río Guadiaro en la Serranía de Ronda, la Sierra Tejeda y todo el entorno del Guadalhorce, en el que se encuentran municipios como Antequera, Coín o Torremolinos. Toda la provincia tenía limitado ya el consumo a 200 litros por persona y día, pero ahora se ha rebajado a 160. La capital, por ejemplo, ha ido reduciendo la presión —como ya hacen otras localidades como Fuengirola— para conseguir reducir el consumo.

“Mientras más ahorro de agua tengamos, más nos durará la reserva que tenemos, eso es evidente”, ha señalado este viernes Francisco de la Torre, alcalde de Málaga, que participó el miércoles en el llamado Foro Málaga Metrópolis Global. A la cita asistieron todas las Administraciones implicadas en la gestión del agua para impulsar medidas que permitan ampliar el uso de aguas regeneradas y desaladas, además de buscar soluciones para que la pérdida en la red de suministro sea la menor posible. De hecho, ya se estudia la instalación de desaladoras portátiles y el transporte de agua en barco desde Murcia.

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El tope de 160 litros diarios por habitante también se extiende a la vecina provincia de Cádiz. Concretamente al Campo de Gibraltar (Algeciras, Los Barrios, Castellar de la Frontera, Línea de la Concepción, San Roque, Jimena de la Frontera y San Martín del Tesorillo). Mientras, la limitación de 200 litros afecta, también desde este viernes, a la zona regulada de Cuevas de Almanzora (Carboneras, Los Gallardos, Garrucha, Mojácar, Albox, Antas, Arboleas, Cuevas del Almanzora, Huércal-Overa, Taberno, Vera y Zurgena) en Almería y a la cuenca alta del río Verde de Almuñécar (Jete, Otívar, Lentejí y Salobreña), en Granada.

Las nuevas restricciones al consumo de agua en Andalucía se suman a las que están en vigor en Cataluña, también gravemente castigada por la sequía, donde el 1 de febrero se anunció que casi seis millones de personas deberán limitar su consumo a 200 litros por habitante y día.

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