El cineasta canario Armando Ravelo se retira tras ser acusado de insinuaciones sexuales a una menor | Cultura

El director de cine grancanario Armando Ravelo (41 años) ha anunciado este lunes que se retira del cine y de la vida pública tras reconocer la veracidad de las acusaciones contra él por parte de la artista multidisciplinar Koset Quintana, que ha explicado en sus redes sociales que la incitó al sexo y le ofreció drogas y porno cuando ella tenía 15 años y él 31, si bien el realizador ha negado que se puedan considerar violencia sexual. Quintana, que ha confirmado su testimonio a EL PAÍS, decidió hacer pública su experiencia tras la publicación el pasado viernes en este diario de la investigación en la que tres mujeres acusan de violencia sexual al cineasta Carlos Vermut. Ravelo, no obstante, niega haber ejercido sobre ella violencia sexual y ha advertido en la prensa local de que emprenderá acciones legales a quien le acuse de abusos o agresiones.

En una publicación en Instagram, Koset Quintana explica que los hechos se remontan al año 2015, cuando comenzó a intercambiar mensajes de texto con Ravelo. Según el relato de la artista, ambos se conocieron cuando ella tenía 14 años “porque impartió un taller de cine en un videoclub”. Desde ese momento mantuvieron “una conversación esporádica”. Durante esos contactos, la creadora “solo quería ser vista” para que contaran con ella, pero él “no solo” la incitaba a tener sexo con él, sino que le hablaba de “drogas y porno”. Un testimonio que, afirma, “durante muchos años” le ha “dado rabia no publicar”: solo tras la denuncia a Carlos Vermut ha reunido el coraje para hacerlo. En su publicación, Quintana acusa a su vez al Gobierno de Canarias de subvencionar y dar espacio a este tipo de personas, como si no existiera “gente legal” y con buenas ideas en el mundo de la cultura.

En respuesta a la publicación de Quintana, otras mujeres han hecho públicos comportamientos similares de Ravelo. “Querida, hemos tenido experiencias diferentes, pero sé lo que hay con esta persona”, respondió en esa misma red social la actriz lanzaroteña Marta Viera. “Tristemente, lo descubrí después de que me arrasara por dentro, por suerte y sin saber muy bien cómo una parte de mí me salvó y pude salir del agujero negro en el que estaba”. También la actriz de teatro y cine Sigrid Ojel (”conozco bien a ese personaje” y “jamás volvería a trabajar con semejante persona”) o la reportera y presentadora Minerva Santana, quien confiesa que el cineasta le llevó a “la época más oscura”.

Armando Ravelo ha explicado este lunes a la agencia Efe que en esa época “estaba muy subido y se creía impune” y no solo ha reconocido estos hechos, sino que ha indicado que “ha asumido que esta denuncia tendrá implicaciones en su carrera” y que, por tanto, ha decidido tomarlas él mismo y retirarse del cine y de la vida pública, “de la vida como la conocía”. Reconoce que tuvo un comportamiento “reprobable” y entiende que se denuncie. Anima, de hecho, a hacer lo mismo a todo aquel que haya sufrido una situación como esta.

En sus declaraciones, el director asegura haber superado tras ir a terapia aquella etapa, que le llevó a “hacer mucho daño a muchas mujeres” con las que tuvo “relaciones duraderas”. Además, recalca que cuando la conoció en persona pensó que Koset Quintana era “adulta”, por lo que creyó que bromeaba con él cuando le dijo que era menor. En declaraciones a la Cadena Ser, ha sentenciado: “Sé que dejé muchos cadáveres en el camino”. “Estamos en una época en la que los hombres tenemos que revisar nuestras conductas. Asumo todas las consecuencias. El fuego purifica”.

Como cineasta, Ravelo es autor de una decena de cortometrajes y de dos largometrajes, La piel del volcán y Érase una vez en Canarias, ambos de temática histórica relacionada con las islas. Con esta última optó a una docena de nominaciones para los Goya, si bien finalmente no fue incluido en ninguna.

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