La industria inmobiliaria mexicana enfrenta una creciente demanda de parques industriales de gran formato, impulsada por la tendencia del nearshoring y la expansión de empresas extranjeras. Sin embargo, este crecimiento se ve condicionado por la disponibilidad de energía eléctrica, un factor crítico para el desarrollo de estos espacios.
Demanda de espacios industriales de gran formato
En estados como Jalisco, se ha observado un aumento significativo en la demanda de espacios industriales de gran tamaño. Desarrolladores como Cesco Industrial han reportado solicitudes que oscilan entre 5,000 y 33,000 metros cuadrados, superando la oferta tradicional de bodegas de 1,000 metros cuadrados. Esta tendencia refleja la necesidad de adaptarse a las nuevas exigencias del mercado, donde las empresas buscan instalaciones más amplias y modulares para sus operaciones.
Retos en el suministro de energía eléctrica
Aunque ha habido un aumento en la necesidad de áreas industriales, el abastecimiento de energía eléctrica se ha vuelto un reto. De acuerdo con la Asociación Mexicana de Parques Industriales Privados (AMPIP), el 91% de los parques industriales informan problemas vinculados a la disponibilidad de energía, particularmente en estados como Jalisco, Nuevo León, Coahuila, Chihuahua y Guanajuato. Estas restricciones en el suministro energético pueden dificultar el establecimiento y crecimiento de negocios en la zona.
Proyectos estatales y particulares
Frente a estos retos, los sectores público y privado están implementando acciones para optimizar la infraestructura energética. Por ejemplo, en Puebla, la administración estatal ha previsto una inversión superior a 100 millones de pesos destinada a mejorar la infraestructura de los parques industriales, destacándose el suministro de energía eléctrica. Además, desarrolladores privados están destinando recursos a subestaciones eléctricas y a sistemas de energía renovable con el fin de asegurar un suministro eficiente para las empresas ubicadas en esos parques.
Perspectivas futuras
El traslado de actividades cerca del país sigue siendo un factor crucial para atraer capital a México. Se calcula que la inversión en zonas industriales llegará a 6,000 millones de dólares en 2025, con un crecimiento constante en años venideros. No obstante, para conservar esta dinámica, es fundamental enfrentar las restricciones en el suministro eléctrico y asegurar que las zonas industriales dispongan de la infraestructura adecuada para cumplir con las exigencias de las compañías.


